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Visita al Hogar Emuná. Mes de Noviembre
Sara Tawil

Hace unos días varias señoras fuimos a visitar el hogar Emuná, como ya lo hicimos varias veces.
Les confieso que cada vez que lo hago siento que se me encoge el corazón cuando veo hombres y mujeres mayores sentaditos, algunos charlando y la mayoría en silencio con una inmensa tristeza en sus ojos.
Los encontramos en el jardín; el día era espectacular entre árboles, plantas y flores, un hermoso marco para inspirarnos.
La señora Letty habló palabras de Torá, Susana y Celia trajeron un órgano y una guitarra, cantamos mucho, en idish, hebreo, castellano y batimos palmas.
Incluso una de los residentes pidió permiso para tocar el órgano, y visiblemente emocionada tocó una canción.
El ambiente se transformó, todos juntos a la señora Java, directora del hogar, que con tanto amor se dedica a sus viejitos. Nos sentimos felices, transformadas y agradecidas por haber pasado un rato tan agradable. ¡Uno va a dar y recibe tanto!!!
 

Visita en octubre al hogar Ledor Vador

Celia Groisman

Vivimos en la era de la información y vivimos seducidos por la ambición de poseerla. En especial nos preocupa estar al día en todos aquellos aspectos que prometen aumentar nuestra sensación de bienestar y, a tal fin, leemos con avidez lo que los expertos aconsejan en materia de relaciones familiares y sociales.
Pero ese “manual de recomendaciones para sentirnos cada día mejor” menciona muy esporádicamente o simplemente ignora, a mi modo de ver, un aspecto esencial que hace a la relación con los demás y también con uno mismo: la capacidad del altruismo. Precisamente, quiero referirme aquí a la sensación altamente positiva que produce en nosotros la virtud del altruismo, y que podemos resumir en pocas palabras: dar al otro es esencialmente darnos a nosotros mismos. Es decir, lo que damos al otro vuelve multiplicado exponencialmente a nosotros produciendo una intensa sensación de bienestar emocional que todos deseamos experimentar. Cuando hablamos de dar algo de nosotros al otro, hablamos en el sentido más amplio del término, es decir, no sólo materialmente sino también en términos de nuestro tiempo y nuestra dedicación, lo cual se halla enraizado en la más alta tradición judía de ayudar a mejorar la vida del que lo necesita.
Todo lo expresado hasta aquí se relaciona con una vivencia personal que tuve la semana anterior en la salida que la señora Lea Sigal organizó al hogar de ancianos Le Dor Vador.
Llevé mi pequeño teclado y junto con otra señora voluntaria de Beit Jana, la señora Shoshana, que llevó panderetas, alegramos con nuestra música la merienda de los adultos mayores en uno de los pisos del establecimiento.
Dicen que la alegría es contagiosa y pudimos comprobarlo aún en los rostros de aquellas personas cuya mente parecía estar fuera de contacto con la realidad. Incluso en ellas pude observar un esbozo de sonrisa.
Llegué a mi casa cansada pero muy contenta. Llegó la noche y todavía resonaban en mis oídos los “bravo”, las palabras de agradecimiento y los pedidos de que repitiéramos el “concierto”.
Sentí una enorme sensación de bienestar. Una prueba más del poder del altruismo.

El día martes 24 de agosto fuimos al hogar de ancianos Emuná.

Llevamos leicaj para compartir con los ancianos, cantamos canciones y de esa manera los alegramos. Como siempre, nos fuimos con una hermosa vivencia, con un muy buen ánimo y contentas por haber cumplido una gran mitzvá, y como es sabido una mitzvá trae a otra miztvá; a raíz de esa visita se logró, con la ayuda invalorable de algunas personas de la comunidad. poder trasladar a una señora que se encontraba en un asilo estatal, al asilo Emuná.

Seguimos saliendo a Mivtzoim los días jueves y viernes a Bamá y a la AMIA, si querés acompañarnos, comunicate con Beit Jana.
 
El día viernes 16 de julio se rememoró el 16º aniversario del atentado a la AMIA.

Neshei Jabad se hizo presente, repartiendo velas de Shabat, revistas y la enseñanza semanal.
Entregamos una bandeja a una chica que se comprometió a encender las velas de Shabat todos los viernes.
Hablamos con las mujeres sobre la importancia del encendido de velas de Shabat.

Hay muchísmas mujeres que aún no encienden las velas, y somos nosotras las que podemos llevar esta luz a sus vidas. Te invitamos a participar para difundir esta mitzva fundamental para iluminar cada hogar judío.
Si querés ser parte de tan agradable experiencia, y a la vez llevar a cabo este pedido del Rebe, comunicate con Beit Jana, con Lea Segal, Coordinadora del Área Social.

 
El día martes 6 de junio a las 14:00 hs salimos a hacer mivtzoim, difusión de las campañas del Rebe.

Fuimos al edificio de Amia en la calle Pasteur. Allí visitamos los ocho pisos, donde funcionan las diferentes áreas.
Todas las personas que se encontraban trabajando en sus oficinas nos recibieron muy bien.
Repartimos folletos de “La enseñanza semanal”, velas de Shabat y revistas de Jabad Magazine del mes de Av.
También llevamos folletos de Beit Jana, enterándonos en ese momento que algunas mujeres ya asisten a diferentes actividades. Otras sabían de la existencia del edificio, y se alegraron con la noticia de que hay un lugar pensado exclusivamente para la mujer judía.
También algunas de nosotras recorrimos los locales de la zona, con el mismo material. Hablamos con la gente sobre la letra en el Sefer Torá de los niños.

Nuestra idea es hacerlo semanalmente y así lograr un contacto más cercano con los iehudim de la zona, y que, de esta manera, podamos acercarles la información que necesitan para estar ellos más y mejor conectados con sus raíces.

Si querés ser parte de tan agradable experiencia, y a la vez llevar a cabo este pedido del Rebe, comunicate con Beit Jana, con Lea Segal, Coordinadora del Área Social.